Haaland todavía tiene muchos años de fútbol por delante, pero ya sabe cómo le gustaría desconectar cuando llegue el momento de retirarse. En una entrevista concedida en 2022 explicó que estar en una granja, conducir un tractor o alimentar vacas le permite dejar de pensar durante unas horas en la presión del fútbol profesional. También aseguró que en el futuro tendrá animales y habló de instalarse en los alrededores de Bryne, la localidad noruega donde creció.
El inesperado plan de retiro de Erling Haaland
La imagen puede resultar sorprendente: uno de los delanteros más temidos del planeta cambiando las botas por botas de campo y el césped de un estadio por una parcela de tierra. Pero el propio Haaland ha sido bastante claro. No tiene una granja propia ni vacas en la actualidad, aunque está convencido de que algún día contará con un pequeño establecimiento rural.
No ha presentado un proyecto concreto, no ha anunciado la compra de tierras y tampoco ha detallado qué produciría. Por eso, conviene separar los hechos de las especulaciones. Su deseo confirmado es tener una granja pequeña y algunos animales cuando termine su carrera. Entre las posibilidades que ha mencionado aparecen vacas, cerdos e incluso un par de cabras, pero no existe todavía una lista definitiva.
El plan llamó de nuevo la atención durante el Mundial de 2026, cuando Noruega eliminó a Brasil y avanzó a los cuartos de final para enfrentarse a Inglaterra. Mientras Haaland brillaba en el mayor escenario del fútbol, volvió a circular aquella faceta menos conocida del goleador: la del joven que encuentra calma entre animales, campos de cultivo y maquinaria agrícola.
Bryne: el origen rural de su sueño
Aunque Erling Haaland nació en Leeds, Inglaterra, su familia regresó a Noruega cuando él era muy pequeño. Creció en Bryne, una localidad del suroeste del país situada en la región de Jæren. Se trata de una de las áreas agrícolas más importantes de Noruega, conocida por sus tierras fértiles, la producción de leche, la ganadería y el cultivo de papas y hortalizas.
En ese entorno, una granja no es un decorado exótico ni una moda para publicar en redes sociales. Forma parte de la vida cotidiana. El paisaje, los trabajos rurales y la relación con los alimentos están muy presentes en la identidad local. Hasta el club en el que Haaland comenzó a jugar, el Bryne FK, ha convertido los tractores en una parte divertida de su cultura: algunos aficionados han llegado al estadio con ellos y han visto los partidos desde zonas preparadas junto al campo.
Ese ambiente explica por qué el futbolista habla de la vida rural con tanta naturalidad. Cuando regresa a Bryne no solo vuelve al lugar donde dio sus primeros pasos en el fútbol. También recupera una forma de vida ligada al campo, a la familia y a tareas sencillas que contrastan con los viajes, los contratos y la exposición permanente de un deportista de élite.
El tractor azul y la granja familiar que explican todo
El detalle que completa la historia es la relación de Haaland con la granja de su tío abuelo, Gabriel Høyland. Allí se cultivan papas y se crían cerdos. El establecimiento también cuenta con un viejo tractor azul que se ha hecho famoso entre los seguidores del delantero.
Haaland ha sido fotografiado conduciendo tractores durante sus descansos en Noruega. Para él, esta actividad no es solo una pose simpática. Ha explicado que necesita apagar su “cabeza de futbolista” para evitar el agotamiento mental. Conducir una máquina agrícola, alimentar animales o pasar tiempo al aire libre le permite concentrarse en algo completamente diferente.
La idea contiene una enseñanza que cualquier persona con una huerta puede reconocer. Trabajar con la tierra obliga a respetar otros ritmos. Una semilla no germina más rápido por tener prisa, una planta necesita atención constante y los animales requieren cuidados todos los días. Frente a la inmediatez de los resultados deportivos, una granja ofrece procesos lentos, repetitivos y reales.
De dónde nace su interés por los alimentos de granja
La conexión de Haaland con el campo también aparece en su alimentación. En 2025 mostró parte de su rutina diaria y visitó una granja de Cheshire, cerca de Manchester, para comprar carne, miel y leche. Durante la visita destacó la calidad de los productos y la importancia que concede al cuidado de los animales.
El delantero suele llamar “superalimentos” a algunos productos que consume, especialmente la leche. Esa expresión refleja su opinión personal y no debe entenderse como una categoría científica ni como una recomendación válida para todo el mundo. Una alimentación saludable depende del conjunto de la dieta y de las necesidades de cada persona. Además, si la leche no está pasteurizada, puede contener microorganismos peligrosos, por lo que su consumo requiere especial precaución.
Lo verdaderamente interesante para un blog de huerta no es copiar la dieta de un futbolista, sino observar su interés por conocer el origen de lo que come. Comprar directamente a productores, preguntar cómo se crían los animales y elegir alimentos de temporada ayuda a recuperar una relación que muchas personas han perdido: la que conecta el plato con el suelo, el clima y el trabajo rural.
¿Tendría Haaland también una huerta?
Haaland nunca ha confirmado que vaya a cultivar una huerta, así que afirmarlo sería inventar una parte de la historia. Su proyecto conocido se centra en una pequeña granja con animales. Sin embargo, en una propiedad de este tipo sería lógico reservar un espacio para producir algunas hortalizas, aromáticas o papas, uno de los cultivos tradicionales de su región natal.
Una huerta doméstica podría complementar la vida que imagina: tomates durante los meses más cálidos, verduras resistentes al frío, hierbas para cocinar y flores que atraigan polinizadores. No haría falta disponer de una gran extensión. Unos pocos bancales bien organizados pueden ofrecer alimentos frescos y una actividad cotidiana muy distinta de la competición profesional.
También existe una relación práctica entre huerta y animales. El estiércol bien compostado puede mejorar el suelo, algunos restos vegetales pueden aprovecharse según la especie y una planificación correcta permite cerrar pequeños ciclos de nutrientes. Eso sí, una granja real exige conocimientos, tiempo, inversión y responsabilidad. No consiste únicamente en conducir un tractor durante las vacaciones.
La vida de granja no es un retiro sin trabajo
La palabra “retiro” puede transmitir una idea equivocada. Cuidar animales implica madrugar, limpiar instalaciones, vigilar su salud, asegurar agua y alimento y actuar ante cualquier problema. Mantener una huerta también requiere preparar el suelo, sembrar, controlar plagas, regar y cosechar en el momento adecuado.
Haaland conoce al menos una parte de esa realidad por su entorno familiar. Aun así, si algún día cumple su sueño, necesitará aprender mucho más o contar con personas experimentadas. Su disciplina deportiva podría ser una ventaja: tanto una temporada de fútbol como una temporada de cultivo se sostienen con constancia, planificación y capacidad para adaptarse cuando las cosas no salen como se esperaba.
La comparación tiene límites, pero resulta sugerente. En un partido, un delantero puede cambiarlo todo en segundos. En una granja, casi nada importante ocurre de un momento para otro. El suelo mejora con los años, los árboles tardan en dar frutos y el bienestar animal depende de una rutina que no admite descuidos.
Lo que el sueño de Haaland puede enseñar a quienes quieren empezar una huerta
No hace falta ser una estrella del fútbol ni comprar una finca en Noruega para buscar esa conexión con la naturaleza. El deseo de Haaland recuerda que empezar en pequeño suele ser la opción más sensata. Una jardinera con aromáticas, una mesa de cultivo o dos bancales pueden convertirse en el primer paso.
También conviene elegir un proyecto compatible con el tiempo disponible. Quien solo puede atender la huerta los fines de semana debería comenzar con cultivos sencillos y un sistema de riego estable. Antes de incorporar gallinas, cabras u otros animales, es necesario revisar las normas locales, calcular gastos y comprender que el compromiso continúa durante todo el año.
Otro aprendizaje es la importancia del origen. Haaland valora los productos de granja porque puede acercarse a quienes los elaboran. En una huerta propia esa trazabilidad es total: sabemos qué semilla usamos, cómo cuidamos el suelo y cuándo cosechamos. Esa experiencia cambia la manera de mirar los alimentos, incluso cuando la producción es pequeña.
Un sueño sencillo detrás de una carrera extraordinaria
La futura granja de Erling Haaland todavía no existe y quizá su plan cambie con los años. Sin embargo, su interés por la vida rural está respaldado por algo más sólido que una frase aislada. Creció en una región agrícola, mantiene vínculos con una granja familiar, disfruta conduciendo tractores y relaciona esas actividades con el descanso mental.
Tal vez por eso su proyecto resulta tan atractivo. Después de vivir pendiente del próximo partido y del próximo gol, imagina un lugar donde el calendario lo marquen las estaciones, el crecimiento de los cultivos y el cuidado de los animales. El delantero que hoy corre hacia el arco rival podría terminar caminando entre praderas, revisando una huerta o alimentando sus propias cabras.
La gran revelación no es que una celebridad quiera comprar tierras. Es que, detrás de la figura imponente y de los récords, Haaland sigue sintiéndose como aquel joven de Bryne que encontraba tranquilidad en un tractor. Si algún día cumple su sueño, su último gran cambio de camiseta podría ser ponerse ropa de trabajo para volver definitivamente al campo.
Preguntas frecuentes sobre Haaland y su futura granja
¿Erling Haaland quiere ser granjero cuando se retire?
Sí. El futbolista ha contado que le gustaría tener una pequeña granja y algunos animales después de finalizar su carrera profesional. Por ahora es un deseo de futuro, no un proyecto anunciado con fecha o ubicación exacta.
¿Dónde estaría la granja de Haaland?
Ha mencionado Bryne, la localidad noruega en la que creció, aunque también reconoció que todavía no sabe dónde estará. Bryne pertenece a una región con una fuerte tradición agrícola.
¿Qué animales quiere tener?
Ha hablado de tener animales y ha mencionado vacas, cerdos y la posibilidad de incorporar algunas cabras. No ha confirmado qué especies criará finalmente.
¿Haaland creció en una granja?
No debe afirmarse que se crió como agricultor. Creció en un pueblo rodeado de explotaciones rurales y tuvo contacto con la granja de su familia, incluida la propiedad de su tío abuelo dedicada a las papas y los cerdos.
¿Ya compró una granja para su retiro?
No hay confirmación pública de que haya comprado una propiedad para ese fin. Lo comprobado es su intención de tener una granja en el futuro y su afición por pasar tiempo en entornos rurales.







